El acoso virtual en los adolescentes. Beatriz Calero, Ágora

 

Beatriz Calero, Cofundadora de  ÁGORA Centro de Psicología, Elda.

 

  1. El acoso virtual en los adolescentes¿Dónde desarrolla su trabajo? ¿Cuál es su perfil profesional?

En Ágora, Centro de Psicología. Psicóloga infanto-juvenil, área educativa y pedagógica.

 

  1. ¿Qué piensa del uso de las Nuevas Tecnologías en los niños?

Pienso que a edades muy tempranas, como está ocurriendo hoy día, no  están preparados, no en su manejo, si no en saber limitar el uso y contenido de sus acciones con ellas. Se requiere una supervisión muy estrecha por parte de los padres; sin embargo, a veces es muy difícil, bien porque no conocen suficientemente bien las herramientas, o porque no disponen del tiempo necesario para ello.

 

  1. El acoso virtual es un fenómeno que cada vez está adquiriendo más fuerza entre el público infantil y adolescente, ¿por qué está sucediendo esto?

Porque hoy día el entorno virtual, y las redes sociales en particular, es el modo social por excelencia de relacionarse entre los más jóvenes. Este tipo de relaciones a través de las nuevas tecnologías o redes sociales e internet suele favorecer, y de hecho incrementar, las situaciones de acoso por su fácil uso y acceso, por establecer una comunicación más rápida, inmediata e interactiva, donde el acosador parte desde el anonimato y puede recrear y esconder emociones y realidades diferentes.

 

  1. ¿Son las redes sociales, internet y la tecnología las culpables de todo lo que está ocurriendo?

No lo creo. Pienso que las nuevas tecnologías son una herramienta muy útil, pero por otro lado, es obvio hace falta mucha pedagogía al respecto de su uso y consumo.

 

  1. ¿Cómo cree que se está abordando este asunto?

Parece que de unos años aquí la sociedad  es más consciente de que este fenómeno existe, que es real y que trae graves consecuencias, pero creo que a nivel educativo, quedan muchas cosas por hacer. De hecho, de los errores del pasado que no se tuvieron en cuenta, están emergiendo en los casos que surgen ahora mismo. Hay que entender que la tecnología ha crecido a velocidad de vértigo, ha evolucionado y mutado, y no nos ha dado tiempo a asimilarla, y muchos menos, a predecirla y saber con exactitud el alcance de sus consecuencias

 

  1. ¿Qué medidas deberían tomar los centros y el sistema educativo ante el ciberacoso? ¿Cómo cree que lo hacen?

Una cosa creo que hay que tener clara y es que la educación debe partir en primer lugar desde de la familia, pero, también es cierto, que esta educación debe acompañarse con la labor de los centros educativos, puesto que éstos pueden contar con la capacidad y recursos que poseen para tener un mayor impacto y alcance.

En este sentido, hoy día los docentes tienen reuniones con los padres siempre que sea necesario para abordar con ellos los problemas que puedan detectarse en las aulas, pero si nos basamos en las horas de tutorías que reciben nuestros chicos y chicas en relación a este fenómeno, estoy segura de que no son suficientes. De hecho, muchas de las horas dedicadas a tutoría no suelen estar bien aprovechadas para temas actuales y de emergencia; suelen quedarse en el tintero con temas como el acoso escolar.

Parece que crece la preocupación por abarcar estos temas, sin embargo, a nivel general, los centros educativos no están volcados al cien por cien en este fenómeno. Se debería plantear la inclusión de una formación continua en el profesorado para poder obtener unas competencias y conocimientos específicos, que les permitan afrontar y reconocer este problema y también a las familias, a través de talleres informativos, o escuelas de padres. Pero esto no se está haciendo en todas las regiones ni en todos los centros, más bien se queda en una cuestión personal del docente o del centro educativo.

 

  1. Si conociera que algún amigo o miembro de su familia está sufriendo ciberacoso, ¿cómo actuaría? ¿Considera que recibe formación e información suficiente para afrontarlo eficazmente?

En primer lugar, se debe abordar el tema con mucho tacto y delicadeza para poder obtener toda la información necesaria. La actitud debe ser siempre abierta, y mostrarse muy predispuesto a escuchar y a hacerle ver que, cuando lo necesite o se sienta preparado estaremos ahí para ayudarle. Nunca presionar a la víctima.

Después de la detección, informar a los padres, acudir al centro, amigos de la víctima, etc… con el fin de recabar toda la información necesaria y poner sobre aviso de la situación para poder actuar cuanto antes.

 

Por otra parte, en cuanto a la segunda cuestión, mi respuesta es rotundamente que no. Personalmente pienso que deben destinarse más recursos, información, publicidad, etc… a este tipo de problemática, ya que como estamos observando, se ha acrecentado en estos últimos años, con consecuencias verdaderamente negativas. De hecho, los Colegios Profesionales no ofrecen la suficiente información sobre este fenómeno; aunque no sólo de información, echo en falta más recursos y formación continúa de este fenómeno y más facilidades para su acceso. Verdaderamente, es un tema muy reciente, y por consiguiente hay que investigar y trabajar más en ello.

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2 Comentarios. Dejar nuevo

  • Beatriz Castillo
    26 octubre, 2016 3:27 am

    totalmente deacuerdo, se deberian de crear planes especificos de deteccion de acoso escolar y dotar de herramientas a padres y peofesores para una rapida intervencion. Considero que l@s psicolog@s deberiamos de estar en cada centro educativo para ello,hay mucho camino por recorrer y hacer las cosas bien es lo primero. El apoyo familiar y del centro a los chavales deber ser visible y la mediacion con los acosadores una de las primeras medidas a realizar. Que buena labor realizais a dar visibilidad al problema, seguir asi!

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    • Gracias Beatriz por tu aportación. Según las estadísticas, tanto el bullying como el ciberbullying son dos fenómenos que tienden a ascender entre los menores a nivel nacional y también mundial. Es obvio que existen lagunas en las lineas de afrontamiento y escasez en herramientas para que los menores se defiendan.

      Es un camino complejo y arduo pero con la implicación de los diferentes factores socializadores ( familia, profesores, medios de comunicación etc.) estamos seguros que se podrán cubrir las nuevas necesidades actuales.

      Un saludo

      Responder

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